Diógenes de Sinope, impúdico e impasible, colérico y atrabilario, besó el suelo y se revistió de sí mismo, y así, sin más ni más, desafió el todo y halló en la "nada" un mundo real sosegado de ensueños.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Anotaciones sobre una pesadilla Civilizada.
Somos privilegiados, estamos presenciando la etapa más decadente de la Civilización occidental.
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